Una gran sala llena de estanterías que llegan hasta el techo. Millones de libros las ocupan. Dispone de mesas amplias y sillas donde la gente estudia, hace los deberes, lee o simplemente se distrae con los demás. Pero cuidado con la bibliotecaria.
Moderadores: Daynes, Norberta McKenzee, Profesorado
Autor: Lex Hawkeye el Jue Feb 26, 2009 12:52 am
Quizá se debiera al silencio reinante entre esas cuatro paredes, sólo roto por el suave sonido de las páginas viejas al ser pasadas. Tal vez fuera por los múltiples secretos que esperaban agazapados en cada estantería. O puede que simplemente le gustase la soledad y la penumbra siempre fieles que le acompañaban. Había múltiples motivos por los que adorar aquel lugar.
En el rincón más apartado de la laberíntica biblioteca, Lex devoraba un gastado ejemplar que trataba de los más abominables hechos acontecidos en el mundo mágico. Lo había leído cientos de veces, pero no se cansaba de volver a absorber esas palabras. A cada capítulo releído encontraba un nuevo detalle que se le había escapado, una lección que añadir a su lista. Aprende de los mejores para no caer en sus mismos errores. O para ir un paso por delante de ellos, ambas argumentaciones le valían. Y, la verdad sea dicha, le producía un morboso placer el imaginarse tales atrocidades.
Llegó por fin a su parte favorita, el siglo XV y la inquisición española. Era retorcido y bastante irónico, pero muchos de los más crueles magos oscuros habían participado en la misma. Era una manera fácil de salvarse ellos y poder ajusticiar a sus enemigos. A él le encantaba. Venía con una detalladísima descripción de cada tortura y cada hechizo utilizados, palabras mágicas que no se pronunciaban desde hacía siglos porque habían sido prohibidas por el Ministerio... o eso creían ellos. Lex conocía todos aquellos conjuros de memoria, y no dudaba que si lo intentaba acabaría por conseguir buenos resultados, pero no quería. No tenía por qué. Se le ocurrían métodos más... gratificantes de acabar con la vida de una persona.
Evidentemente, este libro estaba en la Sección Prohibida, pero siendo él un alumno de sexto y habiendo convencido a algún profesor, podía sacarlo. Y se había comprometido a no experimentar con ninguna de las cosas que allí se explicaban. Como decía su padre, una promesa es una promesa, y las normas son las normas, y sólo se pueden quebrantar si tienes un motivo de fuerza mayor.
De repente, algo distrajo su atención. Unos pasos muy ruidosos para su gusto se iban aproximando cada vez más, cosa que al Ravenclaw no le gustaba. Odiaba que le molestasen cuando estaba leyendo. Deseó que la persna se diese cuenta de que se había equivocado y se marchase, pero no. Parecía saber muy bien a dónde iba. Intentó concentrarse en su libro, pero no podía con alguien tan cerca y haciendo tanto ruido.
((LIBRE))
"Muchas de las interacciones humanas de la gente son falsas. Yo siento que las falsifico todas ellas, y que además lo hago muy bien."
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Lex Hawkeye
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Autor: Kimberly Ashworth el Vie Feb 27, 2009 12:48 am
Kim miraba con curiosidad todos los libros que había por aquella zona. Buscando un libro sobre especímenes mágicos había terminado en alguna otra sección. Primero pensó en retroceder pero nunca había estado en aquella zona y no pudo evitar la tentación de echar un vistazo. No estaba de más aprender algo nuevo.
Kim cogía libros al azar, según le llamaban la atención los títulos. Así, había acabado andando con unos cuantos libros en los brazos que la impedían ver muy bien por donde iba. No la importaba mucho ya que parecía que aquella zona no era de mucho interés y no había mucha gente. Alentada por la seguridad de no tropezarse aligeró el paso y giró en el siguiente pasillo...
Un golpe seco hizo que retrocediera varios pasos hasta perder ligeramente el equilibrio. Kim cayó al suelo tras un vano intento de que los libros no se desparramaran.
-Pe... perdón.- Se excusó sonrojada al ver al joven de Ravenclaw. Le había visto alguna vez por los pasillos pero siempre parecía ensimismado y en su mundo.
Kim se quedó mirando al chico analizándole mentalmente. Tenía unos ojos verdes preciosos, pero algo perturbantes, aunque no lograba averiguar el qué exactamente. Eso, junto con la cicatriz que lucía en la mejilla debería haber echado para atrás a Kim, pero algo de él la fascinaba. Tal vez el aura de oscuridad oculta que le rodeaba o simplemente la intensidad del color de sus ojos, que la atrapaban inevitablemente, pero el caso es que no lograba apartar la mirada.
Cuando al fin se dio cuenta de que estaba embobada mirándole se sonrojó levemente y comenzó a recoger los libros algo confundida.
*Reloading... muahaha xD*
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Autor: Lex Hawkeye el Mié Mar 25, 2009 6:11 pm
((Kim, para los próximos threads: Los pensamientos se ponen entre guiones, las conversaciones entre comillas.))
A los molestísimos pasos les siguió un golpe seco, el ruido de unos pies caminando desordenadamente y el estruendo de una persona y varios libros al caerse. Lex suspiró y se levantó de su cómodo sillón por pura cortesía, para ayudar a quienquiera que hubiese tropezado.
Una chica delgada y de pelo castaño era la causante de todo ese barullo. Debía ser de su edad. En su túnica lucía un escudo amarillo con un tejón que indicaba que pertenecía a la casa Hufflepuff. La joven se disculpó. Lex la miró, preguntándose por qué se sonrojaba en lugar de levantarse y recoger los libros. Parecía perturbada, ¿por qué? Había visto a muchas chicas reaccionar así cuando estaban cerca de un individuo potencialmente atractivo, pero él creía que no era su caso. ¿O sí? De todos modos, le era igual. Le estaba mirando fijamente, lo que empezaba a ponerle nervioso. Prefería pasar desapercibido, como casi siempre.
Comenzó a recoger los libros del suelo a la espera de que la chica reaccionase. Por fin lo hizo y se dedicó a terminar de coger los ultrajados volúmenes del suelo. Lex los tomó de sus manos y los dejó en la mesa, tendiéndole una mano para ayudarla a levantarse.
"No tienes por qué disculparte" dijo en un susurro. En la biblioteca se tenía que hablar bajo y no hacer tanto ruido. "¿Estás bien?" preguntó con fingido interés. Para ser honestos, le venía dando igual el estado de la chica, pero los modales eran los modales.
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Autor: Kimberly Ashworth el Jue Abr 23, 2009 11:45 pm
Aquel susurro la puso más nerviosa todavía, aún a sabiendas de que se debía a que había que respetar un silencio en la biblioteca. Cogió agradecida la mano del chico mientras se levantaba, no pudiendo apartar aún la mirada de sus hipnóticos ojos.
"Esto..." susurró a su vez "Gracias. Siento ser tan torpe, a veces no me doy cuenta por donde voy"
Kim le dedicó una de sus mejores sonrisas al chico. No había tenido ninguna intención, pero aquel joven era interesante y había algo misterioso que la instaba a seguir allí contemplándole. Sentía como si tuviera una gran puerta delante suya, una puerta prohibida que no debía abrir... pero era tan tentadora.
Después de unos segundos de intensa lucha interna al fin se decidió a decirle algo más.
"¿Puedo hacer algo en agradecimiento?" No tenía expectativas de que le respondiera que sí, pero al menos tenía la certeza de que no lo había dicho por cortesía, realmente la apetecía ayudarle en algo.
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Kimberly Ashworth
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